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Alergias en la pubertad: por qué el sistema inmunitario en la adolescencia toma nuevos caminos

La pubertad es una etapa de cambios profundos. Además de claras transformaciones físicas y procesos de maduración neurobiológica, el sistema inmunitario también experimenta una transformación marcada durante la adolescencia. Muchas familias observan que en esta fase de la vida aparecen por primera vez síntomas alérgicos desconocidos o que cuadros ya existentes, como la neurodermatitis o la fiebre del heno, cambian de repente. Una mirada fundamentada a los mecanismos hormonales e inmunológicos ayuda a interpretar correctamente los síntomas y a contrarrestarlos terapéuticamente.

  1. El eje inmuno-hormonal: cómo las hormonas sexuales influyen en el sistema inmunitario

Que las alergias cambien con frecuencia su expresión en la pubertad no es casualidad, sino el resultado de una intensa interacción entre el sistema endocrino (hormonal) y el sistema inmunitario. Las hormonas sexuales, que se liberan en mayor cantidad durante la pubertad, actúan directamente sobre las células de la defensa inmunitaria.

  • La influencia de los estrógenos: Los estrógenos tienden a estimular las células T colaboradoras de tipo 2 (respuesta Th2). Estas células Th2 participan de forma decisiva en la aparición de reacciones alérgicas, ya que favorecen la producción de inmunoglobulina E (IgE). Esto explica, entre otras cosas, por qué las chicas a partir de la pubertad se ven afectadas con más frecuencia por asma alérgica de nueva aparición o por una intensificación de la fiebre del heno (rinitis alérgica).
  • El papel de la testosterona: Los andrógenos como la testosterona, en cambio, tienden a tener propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias. Pueden atenuar la respuesta Th2. Por ello, en los chicos el aumento puberal de los niveles de testosterona no pocas veces conduce a una mejoría perceptible de enfermedades alérgicas preexistentes.
  • Cambios en la barrera cutánea: El reajuste hormonal también influye en la producción de sebo y en el contenido lipídico de la piel. Mientras aumenta la tendencia a las impurezas cutáneas, una neurodermatitis infantil (eczema atópico) puede mejorar claramente en la pubertad o cambiar su patrón de distribución en el cuerpo (p. ej., mayor afectación de la cara y el cuello).
  1. El “cambio de piso”: del eczema infantil al asma alérgica

En alergología, el concepto de marcha alérgica describe la secuencia típica de enfermedades alérgicas a lo largo de la infancia y la adolescencia. Mientras que en la etapa de lactante y primera infancia predominan las alergias alimentarias y el eczema atópico, con el aumento de la edad el proceso suele desplazarse a las vías respiratorias.

En la pubertad, una fiebre del heno no tratada conlleva el riesgo de un llamado cambio de piso: la inflamación alérgica migra de las vías respiratorias superiores (nariz y garganta) a las inferiores (bronquios). Síntomas como tos irritativa persistente con el esfuerzo físico, sensación de opresión en el pecho o ruidos respiratorios silbantes (sibilancias) son señales serias de la aparición de asma alérgica.

  1. Cuadros de síntomas típicos y cómo diferenciarlos

La manifestación de las alergias en adolescentes es diversa. Una observación precisa ayuda a distinguir las reacciones alérgicas de infecciones o de cambios cutáneos propios de la pubertad:

Rinitis alérgica (fiebre del heno)

  • Síntomas guía típicos: Estornudos en salvas, goteo nasal acuoso, ojos que pican y lagrimean. A diferencia de un resfriado, por lo general no aparece fiebre y la secreción nasal se mantiene clara.

  • Posibles desencadenantes en la pubertad: Polen de árboles, gramíneas, ácaros del polvo doméstico, pelo de animales.

Alergias cruzadas (síndrome alérgico oral / OAS)

  • Síntomas guía típicos: Picor o hinchazón en labios, lengua y paladar, que aparecen directamente tras consumir determinados alimentos crudos o frutos secos.

  • Posibles desencadenantes en la pubertad: Parentesco botánico entre alérgenos inhalados y alimentos (p. ej., la relación entre el polen de abedul y el consumo de manzanas o avellanas).

Eczema atópico (neurodermatitis)

  • Síntomas guía típicos: Zonas de piel secas, descamativas y con intenso picor; típicamente localizadas en los pliegues de flexión (pliegues del codo, huecos poplíteos), las manos o la cara. Debe diferenciarse del acné clásico de la pubertad, que se origina principalmente por hiperfunción de las glándulas sebáceas.

  • Posibles desencadenantes en la pubertad: Estrés emocional, irritaciones mecánicas, determinados cosméticos, perfumes o tejidos sintéticos.

Asma alérgica

  • Síntomas guía típicos: Tos seca (especialmente por la noche o con el esfuerzo físico), falta de aire persistente y sibilancias audibles (ruido silbante al espirar).

  • Posibles desencadenantes en la pubertad: Alérgenos inhalados (como polen o ácaros), aire frío y esfuerzo físico.

  1. Diagnóstico y enfoques terapéuticos modernos

Si en un adolescente existe sospecha de alergia, conviene realizar una evaluación alergológica estructurada en una consulta especializada.

  1. Anamnesis y diario de síntomas: Registro de la evolución exacta de las molestias, dependencias estacionales y antecedentes de alergias en la familia.
  2. Pruebas cutáneas y de sangre: El prick test en la piel, así como la determinación de IgE específica en sangre (test RAST), identifican los alérgenos desencadenantes.
  3. Tratamiento sintomático: El uso de antihistamínicos modernos no sedantes, así como de espráis nasales de glucocorticoides locales, aporta un alivio rápido en las molestias agudas.
  4. Tratamiento causal (modificador de la enfermedad): La inmunoterapia específica (SIT) o hiposensibilización es el único método de tratamiento causal. Se administra al sistema inmunitario el alérgeno en dosis crecientes o constantes durante unos tres años (subcutánea como inyección o sublingual como comprimido/gotas). El objetivo es habituar al sistema inmunitario para evitar el cambio de piso y reducir de forma drástica a largo plazo la necesidad de medicación.

 

Conclusión

Las alergias en la pubertad no son un estado estático, sino un proceso dinámico, muy influido por la maduración hormonal. Mientras que en los chicos algunas molestias pueden mejorar por el efecto de la testosterona, en las chicas, bajo la influencia de los estrógenos, es más frecuente una intensificación de la sintomatología respiratoria. Un diagnóstico alergológico precoz es esencial para minimizar el riesgo de un cambio de piso y permitir a los adolescentes, mediante medidas terapéuticas específicas, una calidad de vida sin limitaciones en el día a día y en el deporte.

Artículo de la Dra. Anne Stein, especialista en Pediatría y Medicina del Adolescente, Alergología, Neumología